Consejos para una pizza con el sabor auténtico de Italia
Hablar de pizza es hablar de Italia, de su patrimonio gastronómico, que forma parte de la identidad cultural del país. La pizza italiana auténtica no es una receta cerrada, sino el resultado de siglos de tradición, respeto por el producto y una forma minuciosa de entender la cocina.
En los últimos años, el interés por replicar en casa o en restaurantes el verdadero sabor de la pizza italiana ha aumentado. Sin embargo, no basta con seguir una receta genérica. Para lograr una pizza con sabor auténtico de Italia es imprescindible comprender qué la hace única, desde la masa hasta los ingredientes y el horneado final.
En este artículo te compartimos las claves para conseguir una pizza con auténtico sabor italiano.
La importancia de los ingredientes en la pizza italiana
En Italia, la pizza comienza mucho antes de encender el horno. Empieza en la selección de materias primas y en la trazabilidad de cada producto. Por ello, la mejor forma de replicar una pizza con auténtico sabor italiano es empleando ingredientes originales italianos, preferiblemente con certificaciones como D.O.P. (Denominazione di Origine Protetta) o I.G.P. (Indicazione Geografica Protetta).
El tomate: la base del sabor
El tomate es el alma de las pizzas. No se trata de cualquier tomate, sino del Tomate San Marzano D.O.P.. Este tomate se caracteriza por un bajo grado de acidez, sabor natural dulce, pulpa jugosa y sin semillas. Características que lo convierten en el tomate ideal para la pizza italiana, permitiendo elaborar una salsa ligera, fresca y equilibrada que no quite protagonismo al resto de ingredientes. Si quieres seguir la receta napolitana, simplemente tritura el tomate, añade sal, albahaca y un toque de aceite de oliva virgen extra.
El queso: textura y jugosidad
La Mozzarella Fior di Latte, elaborada con leche de vaca, es una de las opciones más utilizadas en la pizza tradicional. Se funde rápidamente y sin producir exceso de agua, facilitando un resultado final firme, pero con textura cremosa. El gran protagonista, el Grana Padano D.O.P., aunque popular, no se usa como queso principal, sino como complemento que ofrece un extra de sabor. Si quieres añadirlo, hazlo al final del horneado o una vez que la pizza haya salido del horno, consiguiendo así unas notas umami únicas.
Salame Napoli Dolce: Embutido con sabor a Italia
El Salame Napoli Dolce se caracteriza por sus suaves notas especiadas, ideal para quienes buscan una pizza sabrosa, pero sin excesos de picante.
Mortadella Bologna I.G.P.: Embutido emblemático de Italia
La Mortadella Bologna I.G.P. es uno de los embutidos más emblemáticos de Italia. Su textura delicada y su aroma inconfundible le dan un sabor especial a las pizzas u otras recetas clásicas. Recuerda colocarla sobre la pizza una vez horneada.
Consejos importantes sobre la masa de la pizza italiana
Utilizar siempre la harina común, la harina 00. Uno de los errores más comunes ocurre en la elaboración de la base de la pizza, en el proceso de fermentación de la masa. La pizza requiere tiempo. Una fermentación lenta, de entre 24 y 48 horas, mejora el sabor, la textura y la digestibilidad.
En la preparación de la base de la pizza, una técnica que influye en el resultado final es estirar la masa con las manos. A diferencia de otros países, en Italia las masas no se manipulan con rodillos u otros instrumentos. La masa de una auténtica pizza italiana siempre va a estar amasada por manos delicadas. Este simple movimiento es el secreto mejor guardado para conseguir una fina y crujiente masa.

